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Costa Chica: sincretismo de sabor, color y vida.

Sábado 30 de mayo de 2015
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Una de las siete regiones de Guerrero, donde llegaron los primeros pobladores africanos traídos por las "naos de China” desde Filipinas en calidad de esclavos, allá por 1571. Con el tiempo se fueron diseminando por lo que hoy se conoce como la Costa Chica; región compartida entre los estados de Guerrero y Oaxaca.

Comenzaremos este recorrido por la carretera que lleva de Acapulco a Pinotepa Nacional, en el municipio de San Marcos. Cálido lugar donde proviene la melodía musical “La San Marqueña” famosa chilena de Guerrero, su artesanía elaborada a base de barro y esmalte donde se producen cazuelas, ceniceros, tinajas piñatas y comales de barro; su gastronomía es el pescado, la barbacoa de chivo y el tradicional platillo del diablo, que se prepara con frijol, carne machacada y huevo, conocido con el nombre de “Machaca”. Continuamos nuestro recorrido hasta llegar a Cruz Grande lugar donde destaca la zona arqueológica de la población de Pico del Monte, la laguna de Chautengo y las playas de Pico del Monte, en su artesanía encontramos que elaboran objetos de baros tales como cazuelas, jarros, cántaros, ollas y su especialidad comales; y su platillo representativo de Florencio Villarreal es el mole de guajolote con tamales nejos.


Media hora después llegamos al municipio de Copala lugar donde abunda el copal, su gastronomía se basa en los productos del mar, y su principal atractivo son Playa Ventura, Playa Casa de Piedra y la Laguna de Copala, un lugar muy tranquilo, para descansar, reflexionar y convivir con la naturaleza y disfrutar de hermosos atardeceres a la orilla de la playa; a 20 minutos más adelante se encuentra Marquelia conocida como “mar que amarra”, en su amplia gastronomía se preparan gran variedad de platillos con productos de la región como caldo de res rojo con plátano macho, caldo de pescado, sopa de mariscos, arroz con frijol, tamales de tichinda (mejillón), tamales oaxaqueños acompañados de atoles de arroz, por mencionar algunos, y sus lugares turísticos son el Río marquelia, las cinco playas como la Bocana, las Peñitas, Barra de Tecoanapa, Barra de Tila y Playa Tortuga, así como dos pequeñas lagunas como la Bocana y la Barra de Tecoanapa, y una corriente de agua que desemboca en una cascada denominada “El Chorro” ubicada en el ejido de Marquelia, colindando con San Luis de Acatlán.


San Luis Acatlán se encuentra a 40 minutos de Marquelia, su artesanía traída de una comunidad llamada Yoloxóchitl es el tejido, bordado de huipiles, manteles y servilletas así como la alfarería, ebanistería, talabartería, sombreros de palma, cestería y entre otros, en la gastronomía tenemos varios platillos como el mole rojo, relleno de puerco, tamales y atole de piña o ciruela, así como sus caldos de langostino y camarones, y sobre su lugar turístico se encuentra un SPA natural que son las aguas termales de Atotonilco de Horcasitas, donde se toma un verdadero descanso para liberar el estrés; siguiendo la ruta a 40 minutos encontramos el municipio de Azoyú cuyo significado es “Lugar donde el agua se convierte en lodo”, en este municipio la gastronomía es parecida a la de marquelia, aunque se degusta la barbacoa de chivo y la birria, dentro de las bebidas se contemplan el atole de ciruela y de mango así como también la chicha que es una bebida fermentada de maíz, chile y aguardiente, entre los lugares turísticos son las playas bocana y las peñitas, la bocana se encuentra a 5 km de marquelia y las peñitas a 6 km, estos dos centro vacacionales se encuentran ubicados dentro de 18 km de litoral que le llaman “La Gran Bahía de Agua Dulce”, en Azoyú existen caminos empedrados, donde se encontraron piedras labradas de épocas prehispánicas, Azoyú también tiene una gran riqueza cultural, la cual se refleja en sus danzas, como: Los apaches, los diablos, los vaqueros, la tortuga, la conquista y el tigre.



A 57 minutos de Azoyú, está Ometepec que proviene del náhuatl y significa “lugar entre dos cerros”, en este municipio conviven amuzgos y mulatos, los fines de semana bajan al tianguis los indígenas con sus tejidos realizados en telar de cintura, como cientos de años atrás lo hicieran sus abuelos prehispánicos, en su gastronomía tenemos amplios platillos, como los dulces de papaya y coco, pan de yema y calabaza, conserva de tejocote y jamoncillo, el tradicional vaso de res relleno al horno, barbacoa de hoyo, tamales de chipile, mole de guajolote, y de bebidas tradicionales como el chilate, el macán (bebida de piña y arroz muy refrescante), el agua de la semillas de chicayote y limón, el agua de chia y la famosa Chicha, sus centros turísticos es el río de Mazapa y el Arroyo de Talapa que son balnearios naturales que la población visita, y también una zona arqueológica llamada Piedra Labrada, donde se ha descubierto cerámica similar a la de Monte Alban II, piezas olmecas y teotihuacanas con más de 3,000 años de antigüedad, entre ellas, varias esculturas de animales como una cabeza de serpiente bien conservada, en este municipio se encuentra la Parroquia de Santiago Apóstol considerada como Monumentos Histórico por su acervo cultural.


Para finalizar el recorrido de la Costa Chica a 30 minutos está Cuajinicuilapa que colinda con Oaxaca, el nombre de este municipio está formado por tres vocablos de origen náhuatl Cuauhxonecuilli-atl-pan; cuajinicuil, árbol que crece a orillas de los ríos; atl que significa “agua”, y pan que quiere decir “en”; entonces Cuauhxonecuilapan significa “Río de los cuajinicuiles”, en esta región predominan los plantíos de Jamaica y ajonjolí, cuenta con una playa llamada Punta Maldonado, conocida también como El Faro; la laguna de Santo Domingo, con sus espectaculares manglares; y la Barra de Pío, donde se practica la pesca, los platillos regionales son la barbacoa de “pozo”, mole rojo y verde, mole de cabeza de cerdo, tamales de tichinda, de chipile, de iguana y de dulce, pescado preparado en diferentes formas, así como langosta y camarón.


En la Costa chica la bebida principal de todas estas regiones es el chilate preparado con cacao, arroz, canela, piloncillo y leche. Otra bebida es el agua ardiente que se obtiene mediante el procesamiento de la caña de azúcar, maíz, piloncillo y un chorrito de alcohol. Así es como en esta región presenta un mosaico cultural conformado por diversas poblaciones, diversos platillos, diversos lugares turísticos entre ellos playas y lagunas, la costa chica es un núcleo importante de población negra.