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Guerrero: diez posibilidades arqueológicas por descubrir.

Viernes 6 de septiembre de 2013
El estado de Guerrero cuenta con impresionantes playas y un clima envidiable todo el año. Pero lo que no todos saben es que esta tierra suriana no sólo es una opción para aquellos viajantes que quieren pasar un fin de semana o vacaciones a la orilla del mar, sino que presenta opciones más atractivas para complementar la visita a este maravilloso estado. Esta experiencia nos ofrece un día de aventura y descubrimiento, un día de exploración y de reencuentro con nuestros ancestros.

En la carretera federal Acapulco – México, cerca de Tierra Colorada se encuentra la zona arqueológica
de Tehuacalco, el cual, es un lugar lleno de historia y gran legado que data desde el año 800 a.C. La
palabra Tehuacalco proviene del náhuatl que tiene que ver con el vocablo tehuacalli la cual se refiere a
las pozas de la época prehispánicas que fueron creadas por el hombre en las piedras con propósitos rituales, esta zona fue un centro de rituales importantes y que albergo a la cultura Yope;es sin duda una gran alternativa para acoger a los turistas que regresan a su ciudad de origen pueden recorrer esta zona arqueológica.En este lugar cuenta con recepción, estacionamiento,sanitarios,área de descanso,centro de interpretación y señalización.Ademas de que hay restaurantes locales y un río de corriente que están cerca del lugar.Ademas de que la entrada es libre.


 Rumbo a la zona norte en el municipio de Ixcateopan de Cuauhtémoc sobre la carretera que viene de Taxco conduce directamente a la zona Arqueológica de Ixcateopan, su nombre proviene del náhuatl 


que significa “templo del algodón”. Fue un lugar de culto y guarnición guerrera de los cohuixcas “gente del lugar donde hay lagartijas” los chontales “extranjeros” y por los mexicas, fue una vez un centro ceremonial de gran importancia a nivel regional. Fue ocupada en el último periodo prehispánico por lo que se le conoce no sólo por la arqueología sino también por numerosas referencias escritas. En este lugar también está el Museo Histórico y la iglesia donde yacen los restos del último emperador azteca Cuauhtémoc.


 Sobre la carretera nacional Chilpancingo - Iguala en el kilómetro 90, en la desviación a Filo de Caballo, se localiza la Zona Arqueológica de la Organera, es un lugar que uno no puede perderse; 


está en la zona montañosa del centro de Guerrero, en el poblado de Xochipala, se recorren 11 kilómetros por carretera pavimentada y dos de terracería. Acogió a la cultura Mezcala los cuales tenían un estilo arquitectónico peculiar y hacían construcciones arquitectónicas monumentales. Dispone con sanitarios, estacionamiento, guardarropa, señalización y en breve tendrá una Sala Introductoria donde se muestra la historia prehispánica de la amplia región Mezcala, desde la época olmeca hasta la conquista mexica.


 En el extremo noroeste de Guerrero cerca de los límites con Puebla y Oaxaca se sitúa la zona Arqueológica de Huamuxtitlan en el municipio del mismo nombre y contiene raíces en la lengua 


náhuatl, en las palabras “Guamuchtitlan” o “Cuamochititlan” que significan “entre los guamúchiles.” Los restos de esta zona arqueológica datan de entre 1000 y 1500 d.C. originaria del periodo Posclásico. La zona arqueológica de Huamuxtitlan es un lugar que no podemos perdernos en nuestra visita por el estado de Guerrero.


En el municipio de Huitzuco de los Figueroa a 117 kilómetros de distancia al norte de la ciudad de Chilpancingo, ya sea por la autopista del Sol o sobre la carretera Estatal que comunica a Iguala se ubica la zona arqueológica de Cuetlajuchitlán. Su nombre significa “lugar de flores rojas” o “lugar marchito” y formo parte de la cultura Mezcala. Esta zona fue descubierta durante la creación de la Autopistas del Sol. En Cuetlajuchitlán se pueden encontrar las evidencias del surgimiento, florecimiento y caída de uno de los asentamientos más sobresalientes del estado de Guerrero, la Mezcala, en esta zona se puede apreciar el estilo de vida de la sociedad prehispánica, algo que sin lugar a duda en pocas zonas arqueológicas se puede tener la oportunidad de ver.


En la región de la montaña en dirección a Tenango del Río, en el municipio de Copalillo al norte de Tlalcozotitlán, está asentada la Zona Arqueológica Teopantecuanitlán. Es un lugar notable y muestra 


la importancia que tuvo Guerrero en el desarrollo histórico de la cultura Olmeca. Otro dato muy interesante y que en pocas zonas arqueológicas se da es que no se tiene memoria del nombre original de esta zona por lo que la misma población de este lugar la llamó Teopantecuanitlán.


Ahora, para los turistas que están en el Triángulo del Sol y buscan actividades alternativas a parte de las playas; una opción en el puerto de Acapulco en dirección norte por la Costera Miguel Alemán hasta el entronque con la avenida Escudero, continuando por Aquiles Serdán y Constituyentes hasta la avenida Palma Sola, se ubica la Zona Arqueológica Palma Sola, lo sobresalientes de esta zona es que está compuesta por 18 rocas de granito de muchos tamaños y en los granitos están grabadas descripciones de la forma de vida y el entorno geográfico de los años 800 a. C. y 750 d.C. Sobresalen las figuras humanas, con rasgos faciales y corporales apenas sugeridos por medio de líneas y puntos, ya sea de cuerpo entero o representadas por la cabeza y parte del cuerpo, o bien solo la cabeza de contorno cuadrangular, circular o triangular; y cuenta con una increíble vista a la Bahía de Santa Lucía.


Y si pretende viajar por la Costa Grande a 4 kilómetros de la carretera Zihuatanejo – Acapulco, a unos 20 minutos, en el municipio de Petatlán se encuentra la Zona Arqueológica Soledad de Maciel, es una 


oportunidad que los viajeros no se pueden perder. Esta área nos ofrece una información cultural e histórica de gran relevancia ya que los expertos de INAH dicen que los vestigios descubiertos datan del mil 500 años antes de Cristo, incluso son considerados parecidos o más relevantes que las de Teotihuacán o Chichén-Itzá, esto hace que esta zona sea una oportunidad imperdible para explorar más nuestro propio país.


El viaje a las zonas arqueológicas del Estado de Guerrero son una experiencia de aventura, de conocimiento y descubrimiento, son ideales para romper con la rutina y tener un adentramiento con las raíces culturales de esta entidad, las playas y la vida nocturna son atracciones importantes que han dado renombre al Triángulo del Sol, pero visitar sus zonas arqueológicas son ciertamente una variante que ofrece esta entidad para ampliar el conocimiento y fortalecer el sentido de pertenencia hacia nuestro estado y de México mismo.